La historia de Soledad, Carlos y Facundo. Tres chicos en busca de su lugar en el mundo

miércoles, 10 de julio de 2013

1.6 Empezar de nuevo

- ¿Querés tomar algo más?
- No, sino voy a dormirme en pleno bar.
La mesita alta que elegimos me está haciendo doler la espalda. La poca luz que hay en el lugar me hace doler la vista. Y la música tan alta me está dejando afónica. ¿Estoy vieja? No, insoportable.
- ¿El trabajo nuevo que onda? ¿Bien?
- Si, es divertido ver tanta gente conocida todo el tiempo. Y Rosa es un amor.
- Eso va a ayudarte. El hecho de ver gente todo el tiempo, digo. Capaz conoces alguien que te saca al bobo de Rodrigo de la cabeza.
Mmmm, ojos celestes...
- Ya tenías que volver a nombrarlo. A ver Romi, quiero que entiendas algo. Lo mio no es un capricho, no soy necia. - Solo tarada. - Yo sé que el no me quiere, ya sé que me usó. - ¿Lo sé? - Pero tenés que saber lo importante que fue para mi lo que nosotros tuvimos.
Romina movió la cabeza y suspiró asintiendo.
- Entonces no me retes. Hago las cosas lo mejor que puedo. Rodrigo fue y será mi gran primer amor. Y cuando terminamos me sentí pésima. - Bue, me sigo sintiendo pésima.
- No terminaron, Sole. - me interrumpió. - Nunca empezaron...
- Bueno, cuando dejamos de vernos. - ¿O acaso que fue lo que pasó entre nosotros? ¿Por qué ahora no soy la que está junto a él? No entiendo, necesito aclararme. - No sé, es difícil olvidarse así nada más de tu primer hombre.
- Lo sé. Pero ya vas a encontrar otro, y vas a llenar ese vacío. Te lo prometo prima! - concluyó con una sonrisa confiada.

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